19 mayo 2017

Préstamos online inmediatos

Dos créditos online inmediatos o préstamos mini, ponen a tu disposición una gran variedad de empresas de mini créditos inmediatos, todas con una amplia experiencia en el sector del dinero urgente.

Nosotros siempre recomendamos al ahora de solicitar un préstamo inmediato, que te preguntes si lo necesitas realmente y si es lo que necesitas en este momento. Como en cualquier otro producto financiero, se debe de estudiar bien si es la forma de financiación que andamos buscando y si no tenemos otra forma de obtener ese dinero.

Si una vez analizado el caso determinamos que necesitamos un préstamo rápido online, lo mejor es comparar las diferentes propuestas a través de Internet.

Como en ocasiones no sabemos qué empresas escoger o de cuales nos debemos terciar, en este sitio hemos preseleccionado unas cuantas empresas de créditos rápidos online sin nómina ni aval que previamente hemos verificado; solicitando sus referencias y analizando el tiempo que llevan en el mercado, si trabajan también en otros países y las referencias de sus clientes.

Los préstamos online inmediatos están de moda, nunca ha sido tan sencillo obtener un dinero rápido, también debemos de preguntarnos si podremos devolverlo en la fecha pactada, porque si no podríamos incurrir en gastos de demora.

Si tu grupo favorito viene de vacaciones a tu ciudad y no tienes quien euros para conseguir la entrada, no lo dudes, solicita un crédito rápido online y hazte con una antes de que se agoten, cuando llegue tu próxima nómina lo devuelves cómodamente. Este es uno de los usos que puede estar a los préstamos rápidos, pero hay docenas de ellos, nunca disponer de dinero había sido tan rápido y sencillo.

Los préstamos rápidos o micro créditos son una buena manera de mejorar tu situación financiera en un tiempo muy corto. Año tras año los préstamos rápidos online han ido demostrando su derecho a existir, los préstamos rápidos se han convertido en un producto financiero muy popular entre la población española. La gente ha estado prestando más atención a las micro finanzas y a los micro créditos para poder afrontar sus problemas económicos.

Cada día hay más gente en todo el mundo quiere solicitar créditos rápidos al instante y nuestro país no es ninguna excepción. Resulta muy atractivos al ser tan rápidos, por lo tanto una de sus ventajas es la velocidad y eficiencia en la emisión del dinero. Se necesitan entre 15 y 30 minutos desde el momento de la apertura del sitio web, hasta obtener el crédito rápido en su cuenta bancaria. Es difícil de creer, pero la verdad es que es así de rápido.

El cuestionario para solicitar un préstamo rápido online se rellena en cinco o 10 minutos. Esperar el proceso de aplicación toma alrededor de 15 o 20 minutos. Cuando el mini crédito es aprobado, hacen una transferencia a su cuenta bancaria al instante. El proceso puede tardar hasta un día, dependiendo del banco donde tengas tu cuenta bancaria.

Los prestamistas imponen los mismos requisitos para el prestatario, por lo que lo único que tienes que hacer es rellenar la solicitud de micro créditos y darle a enviar solicitud. Después, el operador de su compañía prestamista recibe su solicitud en una de las oficinas de la empresa, cuando ésta es aprobada por el programa de prueba automática, el operador sólo puede comprobar la exactitud de los datos y aprobar la dimisión de su crédito rápido. En caso de duda un especialista pueda hacer un par de llamadas con la finalidad de verificar la información que ha proporcionado.

Algunas empresas no dan importancia a estar en una lista de morosidad de ASNEF, aunque hay otros que sí les importa.

18 mayo 2017

Mariah Carey no está gorda está fuertecita

Debutó en 1990 con un LP del que se vendieron más de nueve millones de copias, y desde entonces ya ha editado otros tres que no le quedan a la zaga. Ahora destapa su Music Box en la que muestra su lado más personal y humano: voz negra, alma interracial, amor eterno y la suerte que la acompaña... casi nada.

Ha crecido muy deprisa; lejos quedan los 19 años en vaqueros, la sonrisa picaruela de una pseudo-adolescente, el sueño americano... A Mariah Carey no hace falta que le cuenten cuentos, porque ella es Cenicienta. Pasó la infancia como muchos críos iba al colegio, jugaba con «Barbies» y veía Tom y Jerry todas las tardes , sólo que le gustaba la música más que un pastel de cerezas; con cuatro años cantaba a voz en grito las canciones de Dionne Warwick, entonaba ritmos al más puro estilo godspell y recitaba como el Padre Nuestro la escala musical. Y es que su madre es cantante de Opera retirada, y se encargó de dirigir los pasos de la niña por el camino que ella había abandonado.

Con diecisiete años aterrizó en «la Gran Manzana» con el firme propósito de darle un buen bocado; compartía un minúsculo apartamento con tres amigas y andaba de cabeza todo el día para ganar los dólares suficientes y pagar el alquiler: por la mañana trabajaba de camarera, por la tarde vendía recuerdos horteras en Times Square y por la noche se transformaba en corista de Brenda K. Starr. Gracias a la amistad que trabó con la cantante, Mariah llegó a conocer Al «Gran Jefe» de CBS el príncipe azul de los negocios y más tarde su marido ; echándole cara al asunto le entregó una cinta con sus canciones el zapato, evidentemente pensando que jamás la escucharía. Unos días después firmaba un contrato millonario. ¡Bingo! el zapato ajustó. Desde entonces vive acaparando números uno en las listas de éxitos de medio mundo, coleccionando Grammys y editando álbumes cada vez más suyos.

Music Box, su último álbum, ¿es también una caja de sorpresas?
Es un escalón más de la evolución de mi música y de mí misma, porque en él compongo, arreglo e interpreto los temas. Es la primera vez que trabajo tan intensamente en un disco y los resultados son más que satisfactorios, al menos así lo siento en mi interior.
O sea, que este disco es totalmente Mariah Carey.
Sí, en él me reflejo tal y como soy, hablo de la vida tal y como la veo.

Y ¿cómo la ve ahora que las cosas parecen irle tan bien?
Depende del día, pero en general soy muy optimista con respecto al futuro. Evidentemente mi vida ha cambiado mucho. Soy feliz porque hago lo que me gusta y vivo al lado de personas que me quieren.

¿Cuál es el secreto de su éxito?
Estar en el sitio preciso en el momento adecuado después de haberme esforzado mucho. Yo he tenido muy claro lo que quería hacer en la vida y he luchado, y lucho, por conseguirlo; mis plegarias y el apoyo de mi madre han sido los verdaderos artífices de mi suerte. Cantar es un trabajo como otro cualquiera, incluso más difícil de lo que la gente se cree.

Para llegar a donde está ¿ha hecho algo de lo que no se sienta orgullosa?
Nunca he hecho cosas de las que me arrepienta, no me considero mala persona, sólo he aprendido de mis propios errores.
¿Suele cantar en la ducha?
Yo canto en todos los lados: en el coche, en la ducha, en la cama... Sobre todo por la mañana, me suelo levantar de muy buen humor y mi forma de demostrarlo es cantando.
Algunos comparan su voz con la de Whitney Houston o Barbra Streissand, ¿se crece ante los piropos o le molestan las comparaciones?
Al principio me halagaban mucho, de hecho soy fan de la música de Whitney y crecí arropada en ese tipo de sonidos, pero ahora prefiero que me reconozcan por mi estilo, no por lo que aparento.

Hablando de apariencia, ¿su físico le ha abierto puertas?
Yo no entré en el negocio de la música por el dormitorio de nadie. Si mi voz no fuera lo suficientemente buena aún seguiría sirviendo perritos calientes.
¿Con qué se siente más sexy: con unos «jeans» o con un traje de noche?
Puedo estar muy sexy con unos vaqueros y una camiseta, pero me gusto más con un traje elegante y bien maquillada.

¿Qué la decidió a unirse con Tommy Mottola, presidente de Sony Music, la compañía que edita sus discos?
Para mí es muy importante que un hombre me comprenda y me proteja, que sea un amigo por encima de todo lo demás; en Tommy he encontrado todo lo que esperaba y más, somos muy felices.
¿Qué la pierde?
Si dormir es un vicio, entonces estoy muy enganchada; también me gusta comer patatas fritas con ketchup...

Ahora que está en plena promoción del disco, ¿tiene los ojos puestos en Europa?
El mercado europeo me interesa, por supuesto, pero de momento prefiero concentrarme en Estados Unidos. He iniciado mi primera gira promocional en noviembre, en Miami, y voy a recorrer el país hasta el año que viene; entonces es probable que me traslade a cantar a Europa.
¿Es cierto que cantar en público le da un poco de «corte»?
Sí. Soy muy tímida y me cuesta actuar en público. Hace un par de años me pidieron que cantara en el último partido de temporada de la NBA, ¡había más de cien mil espectadores!, y estuve a punto de no salir, pero me alegro de haberlo hecho, aunque lo pasé muy mal al principio.
Oscar Wilde decía que «todos estamos en el mismo barco pero sólo algunos ven las estrellas». ¿Usted las ve?
Todas las noches, antes de acostarme.
Y le doy gracias a Dios por ello.

17 mayo 2017

Cuanto más lejos viajemos, mayor será nuestro prestigio social

Son muchas las familias españolas que estos días de puente se han visto obligadas a cambiar el itinerario de sus viajes. La crisis les ha empujado a buscar otras alternativas de ocio más económicas. Miles de madrileños han decidido volver al campo, ver a la familia o compartir estos días de fiesta con los amigos del pueblo. Así han empezado a desempolvar viejas costumbres y tradiciones que durante años de bonanza económica han permanecido apartadas en el olvido. Las agencias de viajes han modificado en estos últimos años los hábitos de ocio de los ciudadanos, cambiando los tradicionales encuentros con nuestros lugares de origen por ofertas más llamativas a países lejanos y exóticos. 

En este intercambio hemos cambiado Cadalso de los Vidrios por Bangkok, Navacerrada por las islas Seychelles, un cocido madrileño por una hamburguesa repleta de ketchup, una comida familiar por un plato frío en cualquier masificado restaurante de New York, el saludable paseo por el campo buscando níscalos con nuestros hijos por el ensordecedor bullicio de las noches marbellíes. Tenemos tantas ofertas de ocio programado que es difícil escapar a un mundo diferente. 

Elegimos viajes organizados donde nos lo den todo hecho: que nos trasladen y nos recojan, que nos programen cada minuto del día y si puede ser, hasta las compras en tiendas concertadas, para que no pensemos demasiado a la hora de elegir cómo disfrutaremós nuestro tiempo libre. Es la civilización del consumo. En nuestro sistema económico, la diversión se ha convertido en una industria más, donde el placer se compra y se vende, donde la competitividad ha entrado no simplemente en el mercado, sino que también forma parte de nuestros valores. No es lo mismo enseñar un vídeo de un viaje a Canarias que unos souvenirs adquiridos en el gran bazar de Nueva Delhi en la India. Cuanto más alto volemos mayor será nuestro prestigio social y nuestra satisfacción personal. 

Apretarse el cinturón en tiempos de crisis, significa reducir los gastos del supermercado, la luz, el teléfono, la ropa; todo lo que satisface las necesidades básicas del hombre. Volver al mundo rural durante unos días supone romper con la rutina diaria y las presiones de nuestro trabajo, al tiempo que nos permite recuperar lazos afectivos, tradiciones culinarias, faenas agrícolas, despertar en medio de la noche en un silencio sólo roto por el repicar de las campanas de alguna vieja iglesia, reencontrarnos con algún viejo amigo aferrado a fuertes raíces culturales, o simplemente estar con la familia. Y todo ello en contrapartida al ocio programado de nuestro tiempo libre. En estos momentos de crisis, este largo puente nos ha permitido recuperar lo ecológico y lo natural; tal vez sea lo único que no supone un descenso en nuestro actual nivel de vida.

16 mayo 2017

El placer se compra y se vende

Son muchas las familias españolas que estos días de puente se han visto obligadas a cambiar el itinerario de sus viajes. La crisis les ha empujado a buscar otras alternativas de ocio más económicas. Miles de madrileños han decidido volver al campo, ver a la familia o compartir estos días de fiesta con los amigos del pueblo. Así han empezado a desempolvar viejas costumbres y tradiciones que durante años de bonanza económica han permanecido apartadas en el olvido. Las agencias de viajes han modificado en estos últimos años los hábitos de ocio de los ciudadanos, cambiando los tradicionales encuentros con nuestros lugares de origen por ofertas más llamativas a países lejanos y exóticos. 

En este intercambio hemos cambiado Cadalso de los Vidrios por Bangkok, Navacerrada por las islas Seychelles, un cocido madrileño por una hamburguesa repleta de ketchup, una comida familiar por un plato frío en cualquier masificado restaurante de New York, el saludable paseo por el campo buscando níscalos con nuestros hijos por el ensordecedor bullicio de las noches marbellíes. Tenemos tantas ofertas de ocio programado que es difícil escapar a un mundo diferente. Elegimos viajes organizados donde nos lo den todo hecho: que nos trasladen y nos recojan, que nos programen cada minuto del día y si puede ser, hasta las compras en tiendas concertadas, para que no pensemos demasiado a la hora de elegir cómo disfrutaremós nuestro tiempo libre. Es la civilización del consumo. 

En nuestro sistema económico, la diversión se ha convertido en una industria más, donde el placer se compra y se vende, donde la competitividad ha entrado no simplemente en el mercado, sino que también forma parte de nuestros valores. No es lo mismo enseñar un vídeo de un viaje a Canarias que unos souvenirs adquiridos en el gran bazar de Nueva Delhi en la India. Cuanto más alto volemos mayor será nuestro prestigio social y nuestra satisfacción personal. Apretarse el cinturón en tiempos de crisis, significa reducir los gastos del supermercado, la luz, el teléfono, la ropa; todo lo que satisface las necesidades básicas del hombre. 

Volver al mundo rural durante unos días supone romper con la rutina diaria y las presiones de nuestro trabajo, al tiempo que nos permite recuperar lazos afectivos, tradiciones culinarias, faenas agrícolas, despertar en medio de la noche en un silencio sólo roto por el repicar de las campanas de alguna vieja iglesia, reencontrarnos con algún viejo amigo aferrado a fuertes raíces culturales, o simplemente estar con la familia. Y todo ello en contrapartida al ocio programado de nuestro tiempo libre. En estos momentos de crisis, este largo puente nos ha permitido recuperar lo ecológico y lo natural; tal vez sea lo único que no supone un descenso en nuestro actual nivel de vida.

15 mayo 2017

Cañonazos de cafeína

La resaca de las fiestas la sufre el ama, que recoge la miseria doméstica mientras la tropa familiar aún duerme.

Tras la silvestrada de la nochevieja y demás jolgorios navideños, las casas son porquerizas, zahurdas, o cochiqueras, Zaragozas después de los cañonazos de los gabachos, lugares que incitan a encaramarse en lo alto de una columna como Simeón el Estilita, o a esconderse para siempre, igual que San Alejo, bajo una escalera. 

Y la señora ama, al día siguiente del año nuevo, cuando entra en el barullo de la sala de estar, en donde es fácil pisar un vaso, un bol con restos de palomitas o un cenicero, o nada más que pone un pie en la cocina, atestada de platos con pegotes de ketchup y mayonesa solidificada, que los frescos y frescas que roncan a esas horas prefirieron apilar, aquí y allá, a meter en el lavavajillas, o después de asomar las narices en el cuarto de baño, alfombrado de más toallas que las usadas en el trabajoso parto de Melania Hamilton en Lo que el viento se llevó, siente deseos irreprimibles de meterse en la cama, con el embozo hasta los pelos, fingiéndose poseída por una pandilla de íncubos paralizantes, o aquejada de una okupación de su organismo por parte de todos los posibles virus y bacterias. Pero prosigue, furibunda y aterrada, la inspección doméstica. 

Sus ojos llamean, al descubrir seis huesos de aceituna, muy peripuestos y en formación vertical, sobre el tarjetero de la consola del pasillo, y un par de calcetines, un cinturón y una bolsa medio vacía de patatas fritas trituradas en una butaca, amén de un coletero y un peine en el revistero; y el corazón iracundo le revienta ya de indignación porque tres cintas de su videoteca sentimental y propia han sido borradas, con la finalidad de grabar en ellas cosas sin duda muy emocionantes y paradivinas para los hunos durmientes y en vacaciones, que continúan tan plácidos y frescos en sus camas. De pronto la señora ama se envara llena de fiereza, y busca entre sus viejos discos el Bandiera Rossa que suena vengador, a todo gas y volumen. 

Pero sus hijos siguen como cestos, mientras los vecinos de arriba patean el suelo en protesta por el estrépito, y ella renquea hacia la cocina, a pegarse un cañonazo de cafeína y de teína.

14 mayo 2017

Rugby, diarios, ketchup y millones

El consorcio no ha sido bien recibido por los periodistas de The Independent y ha provocado divisiones dentro del consejo de administración. Los primeros no se fían de que el Grupo Mirror sea la alternativa adecuada para asegurar la independencia del periódico y tienen dudas serias acerca de las seguridades dadas por David Montgomery, el máximo ejecutivo del Grupo Mirror, de que no va a intervenir en la línea editorial ni en el nombramiento o despido de los directores. En votación formal, los periodistas de The Independent y de su dominical rechazaron mayoritariamente -con sólo una abstención- esa alternativa, cuestionando que la compañía necesite como el Grupo Mirror.

Además, argumentaban que David Montgomery había dado también garantías de que no habría despidos cuando fue nombrado responsable del grupo Mirror en octubre de 2017.

Apenas unas semanas después, fueron sustituidos los directores de las principales cabeceras del grupo y se produjo una importante reducción de personal. «Nos planteamos si Montgomery es la persona adecuada para relacionarse con The Independent y The Independent on Sunday», señalaba el comunicado de los periodistas. El otro importante punto de discordia en ese consorcio es el de que el consejo está dividido. Según publicaba el propio periódico, Ian Hay Davison, su presidente, se mostró irritado por el largo tiempo que ha tomado Whittam Smith para presentar su oferta con este consorcio sin que ni siquiera haya sido capaz de concretar, en el momento de su presentación, el precio al que están dispuestos a pagar las acciones para hacerse con la mayoría, como han hecho explícito. En la actualidad, El País y La Repubblica controlan un 36,72%, y Whittam Smith y los otros dos fundadores -Symonds y O»Neill- tienen un 10,36%. Españoles e italianos han mostrado su deseo de incrementar su participación hasta el 50%; Mirror pretende adquirir el 40% restante.

El precio de las acciones es el elemento clave, y aquí es donde se puede decidir quien o quienes van a ser los nuevos socios de un periódico condenado a perder el espíritu de independencia accionarial que inspiró su fundación.

El magnate irlandés Tony O»Reilly ha hecho pública esta semana una oferta económica formal por una cantidad en torno a los 25-30 millones de euros.
Algo que implicaría valorar la compañía entre 80-100 millones de libras o, lo que es lo mismo, entre 4 y 5 libras por acción, bastante por encima de lo que los asesores del consorcio País-Repubblica, Mirror barajaban como posible oferta, que se situaba entre las 2 y las 3 acciones.
O»Reilly ha dado también garantías de no interferencia editorial, subrayando que desea tener una participación no de control.

Pero un elemento que permite predecir que habrá batalla es que los irlandeses están dispuestos a presentar, si las circunstancias lo requieren, una oferta por la totalidad de la compañía. En este caso, formando parte de un consorcio, según declaró Liam Healey, máximo ejecutivo de Independent Newspapers, la compañía presidida por O»Reilly. Este ha mantenido contactos con varios grupos británicos -entre ellos United Newspapers, editor del Daily Express-, y Associated Newspapers, propietario del Daily Mail, así como con otros grupos.

Tanto para El País como para La Repubblica, un precio de las acciones entre 4-5 libras estaría en línea con lo que desembolsaron cuando entraron en su capital hace tres años. Españoles e italianos no habían ocultado en el pasado su disgusto por las pérdidas The Independent y la necesidad de seguir poniendo dinero.

Tony O»Reilly no va a adquirir personalmente una parte del Independent. De salir victorioso, será el grupo periodístico irlandés del que es presidente y principal accionista quien lo llevará a cabo. Pero nadie duda de que, si quisiera, estaría en condiciones económicas suficientes como para ponerlo de su bolsillo. O»Reilly, al que le gusta que le llamen doctor, ha recorrido un largo camino desde sus tiempos de estudiante en los que llegó a ser internacional del equipo irlandés de rugby. Se trasladó a Estados Unidos, entró en el máximo nivel de la gestión empresarial hasta convertirse el pasado año, en el ejecutivo mejor pagado de los EEUU, donde preside la multinacional Heinz, bien conocida como fabricante de «ketchup». O»Reilly consiguió la exorbitante remuneración -sumando salario y bonus- de 75 millones de dólares o, lo que es lo mismo, de casi 10.000 millones de euros, con una fortuna personal que se estima en 350 millones e dólares (unos 50.000 millones de euros). Algo que le ha permitido adquirir una parte importante del grupo periodístico que preside en Irlanda, con intereses diversificados en EEUU y Australia, o formar parte del consejo de administración del Washington Post. Si a eso se le une su segundo matrimonio con la hija del naviero griego Goulandris, está claro que dinero no le falta.

13 mayo 2017

Winona Ryder tiene anorexia

Como era previsible, ese tonto cargado de supuesto sentido común y de buenos sentimientos, Forrest Gump, derrotó a los matones que el tonto de nuevo cuño Quentin Tarantino se había encargado de aderezar con mucho ketchup. Tampoco tuvieron nada que hacer los listillos que se hacen los tontos en Quiz Show, ni los presidiarios de Cadena perpetua, ni mucho menos esa pandilla de británicos que se pasan la vida de boda en boda y de funeral en funeral. La gran perdedora fue Pulp Fiction. Pero si hablamos de auténticos perdedores hay que referirse forzosamente al Robert Redford de Quiz Show.

Permítaseme introducir en la lista de perdedoras títulos ni siquiera nominados: Nobody's Fool, de Robert Benton; Balas sobre Broadway; Wyatt Earp y Entrevista con el vampiro. Estas cuatro películas y Quiz Show, hubieran integrado mi papeleta.

Las cinco actrices nominadas son muy buenas. Winona Ryder es tan joven y está tan flaca... Así es que la cosa quedaba entre Jodie Foster y Jessica Lange. ¿Cómo se olvidaron del dificilísimo trabajo de Sigourney Weaver en La muerte y la doncella?
Mi indignación alcanza magnitudes siderales cuando la Academia prefiere las muecas de Tom Hanks a la lección que imparte Paul Newman en Ni un pelo de tonto. Aunque el perdedor ha sido John Travolta. ¡Ojo! Travolta ya estaba muy bien en sus primeros papeles de bailón hortera.

¿Y por qué Travolta concursaba como protagonista y Samuel L. Jackson como secundario si siempre salen juntos en la película? Será porque Travolta es blanco y Jackson negro. No hubiera estado mal que hubieran figurado los nombres de Ralph Fiennes y John Turturro (por Quiz Show) y de Ben Kingsley por La muerte y la doncella. El Oscar al mejor secundario está muy bien dado a Martin Landau. Los perdedores son todos buenos actores. ¿Saben a quién le habría dado yo este premio?: al viejo presidiario James Whitmore. Pero no estaba nominado.
Entre las actrices de reparto echo de menos a la niña-vampira Kirsten Dunst y sobre todo a Melanie Griffith y Jessica Tandy (Ni un pelo de tonto) y a Jamie Lee Curtis (Mentiras arriesgadas).

Hay cosas que me gustan en Quemado por el sol, pero otras me irritan. Demos este Oscar por bueno porque ha dejado en la cuneta al insoportable Farinelli. Perdedoras son Comer, beber, hombre, mujer del ya clásico perdedor Ang Lee y Fresa y chocolate. Debería haber llegado a la final Vivir, la última obra maestra de Zhang Yimou, y que Caro diario, Canción de cuna y La reina de la noche están muy por encima de algunas de las nominadas, incluida la ganadora.