05 abril 2017

Las pesetas que aún tenemos guardadas

Sobre el mostrador de madera de la ferretería de Juan Higinio Rey hay una moneda de 100 pesetas para cobrar los cuatro tornillos que uno de los clientes acaba de comprar. Juan busca el pedido en el almacén mientras que su mujer examina la pieza sobre la palma de la mano. En el anverso aparece la efigie de Juan Carlos I y la fecha de acuñe, 1983. Estamos en Mugardos, la localidad coruñesa de 5.536 habitantes donde el pago en pesetas todavía es posible. Crónica se acerca al único pueblo donde la vieja y jubilada moneda española sigue viva, en la semana en la que el euro estuvo más amenazado que nunca.

Desde que empezó el ensayo gallego para resucitar a la rubia, en marzo de este año y por iniciativa de la Asociación de Empresarios del Comercio y la Hostelería de Mugardos, la bolsa no deja de sonar. Mientras en el Reino Unido hubo quien aprovechó la iniciativa hispana para arremeter contra el euro, los vecinos de este pueblo costero próximo a Ferrol empezaron un ir y venir a la sucursal que el Banco de España tiene en la provincia. Las primeras sacas llegaron con algo más de un millón de las antiguas pesetas y entre muchas risas. Dos de las mujeres integrantes de la asociación Portomagno, promotora de la idea, viajaron a A Coruña portando una maleta de 30 kilos de peso repleta de monedas de peseta de diferentes valores. Tras subir las escaleras que dan acceso al banco, el personal de seguridad quiso saber el contenido del pesado equipaje.

- ¿Qué lleva ahí señora?
-Pesetas, somos de Mugardos- zanjó María Tenreiro. La frase era la clave que permitía a las dos mujeres evitar el control de seguridad y acercarse al cajero encargado del recuento.

Es día de mercado y la localidad costera, próxima a Ferrol, se llena de turistas ávidos por conseguir marisco a buen precio y pan artesano recién hecho. Una malla de naranjas en el primer puesto del mercado cuesta 500 pesetas (tres euros) si el pagador decide echar mano de las divisas de antaño. En el quiosco, calle abajo, son varios los vecinos que pagan el euro del periódico con siete monedas de 25 pesetas de las agujereadas, dejando los céntimos de más al estanquero.

Todos los empresarios comentan el caso de un poblador de la localidad coruñesa de Melide que hace un par de semanas apareció en el pueblo con 100.000 pesetas dispuesto a gastarlas en los negocios de Mugardos. «Se pasó todo el día en el pueblo, comió en un restaurante, anduvo de bares, se compró unos zapatos y cuando pasó a despedirse, iba cargado de bolsas», explica impresionado Juan Higinio Rey, secretario de la asociación y propietario de una de las ferreterías que participan en la campaña.

El pasado lunes dos vecinos de Ferrol se acercaron a una de las tiendas de electrodomésticos del pueblo para llevarse una nevera que pagaron en billetes de 1.000 pesetas, uno a uno hasta sumar 80.000, un total de 80 billetes, 480 euros al cambio. «Pensábamos que iba a aparecer mucha peseta pero no tanta», confiesa, «ni en cantidades tan elevadas», dice Rey.

«Lo primero que vendimos al día siguiente de poner en marcha la campaña fue una sandwichera», cuenta María Tenreiro, quien recuerda que una joven compradora encontró 10.000 pesetas en uno de los trajes viejos de su padre y decidió gastarlos. María anota en un papel cada una de las compras que los clientes realizan en pesetas, la mayoría cantidades pequeñas que no llegan a los 100 euros.

Desde que la peseta hizo su presencia de nuevo en Mugardos, de la mayoría de los comercios cuelgan carteles en los que reza «La peseta continúa». Hasta el momento, han sido las tiendas de electrodomésticos, los restaurantes o las zapaterías las que han recaudado una cantidad mayor de billetes y monedas. En la mercería de Dolores los pagos son pequeños pero ya ha vuelto a reunir 200 euros en pesetas. «Una mujer dejó las monedas sobre el mostrador y me dijo que le diese las bragas que pagase con las rubias». Muchos de los clientes tenían cantidades pequeñas «por las que no se desplazan hasta el Banco pero las gastan cuando hacen sus compras».

El Banco de España tiene la obligación de cambiar monedas o billetes de peseta por un tiempo ilimitado, detalle que a veces la gente parece ignorar. Según datos del Banco de España en el mes de mayo de 2017 había monedas de peseta en circulación por valor de 812 millones de euros, mientras que la cantidad de billetes no devueltos asciende a 903 millones.

Las cifras muestran un descenso del número tanto de metálico como de papel, posiblemente por la situación de crisis que ha llevado a las familias a buscar dinero incluso entre las rendijas del sofá. «Una familia vino con una bolsa llena de monedas que encontraron escondida al cambiar la nevera», recuerda el dueño de la ferretería, quien asegura que varios jóvenes hallaron pesetas escondidas por sus abuelos una vez que estos fallecieron. «En los colchones, en tarros de barro o incluso enterrados al pie de algún árbol», explicitan.

Los billetes que todavía acepta la banca son los cursados a partir del año 39 y todas las monedas, salvo aquellas que ya no están en curso desde antes de la aparición del euro. En las tiendas, las vecinas miran a la peseta con añoranza. «Si pienso en pesetas no compro», confiesa una de las clientas de la mercería mientras deposita varios euros a cambio de dos ovillos de lana. Los euros terminan en la caja registradora, al lado justo un recipiente plástico almacena los duros tapados por varios billetes verdes. Mira la cara de Francisco Pizarro en el de 1.000 pesetas acuñado en el año 1992 y le dice: «No eras muy guapo pero ¡cuánto valías!».

En la avenida principal del municipio hay un bazar chino de reciente apertura. «No cobramos con pesetas, igual en el banco de la esquina», responde con evidente preocupación el comerciante, desconcertado con la pregunta.

«Apruebo la idea porque me parece estupenda pero nadie me pagó nada con pesetas», reconoce sorprendida la carnicera del mercado San Telmo. Ella, junto con la óptica de la calle Galicia, son los únicos dos comercios adheridos a la asociación en los que, por el momento, no ha vuelto a entrar la peseta. Lo contrario ocurre en la iglesia, reconoce uno de los párrocos, a pesar de que no forma parte de la asociación ni estos se acordaron de incluirlos. En el cepillo aparecen modestas cantidades que los vecinos entregan amparándose en el anonimato. La cifra recaudada desde 2002, año en que dejó de circular oficialmente, todavía no les ha compensado el viaje a A Coruña y las pesetas cogen polvo en un cajón.

El primer mes de la campaña, los 60 comercios y locales de hostelería de la zona recogieron un millón de la antigua divisa: 6.000 euros, cifra que esperan superar cuando hagan de nuevo el recuento, en septiembre. Pero la campaña no sólo les ha traído beneficios. Recuerdan el disgusto que les ha dado un medio británico que anunció, sin haber visitado Mugardos, la rebelión del municipio en contra del euro y la vuelta a la peseta como única forma posible para hacer transacciones. «Vinieron medios de varios países. La BBC no entendió lo que pretendíamos. Todo el mundo puede pagar con euros damos la oportunidad de retirar las monedas que todavía quedan por casa y sólo acepta el Banco de España o nosotros», explica la presidenta de Portomagno.

En el puerto, las olas acercan la resaca de un sector naval duramente castigado por la crisis, el azote a un pueblo que vive de los astilleros y del trabajo en el mar. En una de las tascas varios amigos matan la tarde alrededor de tres tazas de vino blanco. 40 céntimos si pagan en euros, 70 si se pagan en pesetas.
También hay listillos que se ha querido aprovechar de la situación. «Piden un café y te dan un billete de 5.000 pesetas para pagar», dice el propietario de la cafetería La Helvética. Por eso, él ha decidido pasar por alto la práctica aunque sabe que el cliente ha utilizado la campaña simplemente para cambiar el dinero sin la necesidad de acudir al banco. Creen que algunas personas echan mano de la estrategia por miedo a llevar cantidades grandes a las sucursales y que les pidan explicaciones. Actualmente, el Banco de España solo puede pedir la identificación para cifras superiores a los 3.000 euros.

En cambio, en el bar de la Avenida de Galicia, Juan Castro, uno de los clientes habituales, decidió gastarse la bolsa entera de monedas de cien pesetas que encontró en casa con la que abonó el café matinal durante varias semanas.
Decidimos coger nuestras pesetas y comprobar si es tan fácil pagar con las rubias. Llenamos un monedero. Pedí, junto al fotógrafo, dos cafés con leche. Lo justo de nuestro botín: 332 pesetas. Sin problema.

10 marzo 2017

La repudiada Marta Chávarri

Envidiada, famosísima, aupada al olimpo de las bellezas que hacían tambalear sistemas financieros, repudiada después por esa high society que la adoró, Marta Chávarri es uno de esos ejemplos de famosos que asoman a la punta de la lengua siempre que alguien pregunta: «¿qué fue de....?» La ex mujer del marqués de Cubas y de Alberto Cortina tiene hoy una existencia discreta. Vive la madurez de sus 50 años en un total anonimato, jamás va a un acto donde sepa que va a haber fotógrafos, y el esplendor social es sólo un mero eco de sus años de juventud.

Como explican desde una agencia especializada, los fotógrafos «ya no la siguen nunca». ¿Cuánto valdría una foto de Chávarri con un nuevo novio? «Pues no sé, quizá sería la manera de devolverla a las portadas, aunque el panorama ha cambiado tanto desde que esta mujer era famosa que nosotros la tenemos olvidada. Entiendo que ¡Hola! podría estar interesado, pero la verdad, no me atrevería a decir una cifra, incluso podría no venderse».

La espontaneidad, la frescura de ese golpe de melena espigado con que Chávarri aligeró la actualidad de finales de los 80, no ha encontrado reemplazo en este erial en que se ha convertido la información rosa. Hija del diplomático Tomás Chávarri y de Matilde Figueroa, es la mayor de cinco hermanos, y durante su adolescencia viajó por todo el mundo. Al fallecer la madre, se instalaron en Madrid, donde Tomás Chávarri fue jefe de protocolo del Estado.

El 2 de junio de 1982 se casó en la catedral de Plasencia con Fernando Falcó, marqués de Cubas. Tenía 22 años y la prensa tituló aquella boda como «el cazador cazado». Él tenía fama de conquistador y a ella no la conocía nadie. Pero la prensa la adoró enseguida. Era guapa, irreverente y estaba descubriendo el mundo. Tanto, que en enero de 1989 prendió la mecha del escándalo al conocerse que tenía una aventura ni más ni menos que con el todopoderoso Alberto Cortina, el entonces marido de Alicia Koplowitz. Un mes más tarde, Interviú hacía estallar la bomba definitivamente al publicar unas fotos de Chávarri en las que se adivinaba su vello púbico. Costaron seis millones de pesetas de los de entonces, según contó Pilar Eyre en el libro Ricas, famosas y abandonadas (La Esfera) y pusieron el país patas arriba. La foto de Marta, como recuerda Eyre, apareció en Newsweek, The Sun y Time con suculentos titulares del tipo «Marquesa sin bragas puede hacer peligrar una fusión de 30.000 millones».

Marta, que fue utilizada para hacer daño a Cortina, pagó aquello muy caro. La presión mediática le provocó una depresión. El marqués de Cubas se quedó con la custodia de Álvaro, el único hijo del matrimonio, nacido en 1983. Y su relación con Alberto Cortina, antaño excitante y clandestina, se vio obligada a formalizarse a ojos públicos a pesar de que para entonces ya sabían que no eran el uno para el otro. Se casaron en diciembre de 1991 en una ceremonia íntima y el matrimonio apenas duró cuatro años.

El acuerdo de este segundo divorcio fue muy ventajoso para Chávarri en primera instancia, aunque dos años después, cuando tocó ratificarlo, Cortina decidió rebajarle las condiciones. Entre otras prevendas, pactaron una pensión de medio millón de pesetas mensuales. Algunas fuentes señalan que el hecho de que Marta no se haya casado a lo largo de estos años radica en una de las cláusulas del divorcio, que especificaba que si volvía a contraer matrimonio o se volvía autosuficiente económicamente, dejaría de percibir la lucrativa pensión.

Ni lo uno ni lo otro. Lo de mantenerse por sus propios medios es un lujo que puede no permitirse. Sólo ha tenido dos trabajos. Cuando aún estaba casada con Falcó hizo algunas entrevistas gastronómicas para La revista, pero se cansó pronto. Y durante su matrimonio con Cortina puso en marcha una especie de mercadillo de objetos de decoración que Marta y sus socias vendían en su domicilio particular.
Desde su divorcio de Alberto, la alta sociedad que otrora la mimaba la dejó de invitar a sus fiestas. Otras fuentes explican que el retiro fue voluntario. Por fortuna para ella, tuvo otros romances, más o menos serios, pero ninguno tan mediático como el de Falcó y Cortina. Se enamoriscó de Luis Albert, un chico sensiblemente más joven que ella, y del empresario Enrique Herreros.

Quizá el hombre más importante que ha pasado por su vida desde entonces ha sido Javier Salaverri, actualmente máximo responsable de UBS en España. Juntos estuvieron unos cinco años, hasta mediados de 2003. Aunque nunca vivieron juntos, él era el perfil idóneo para la bella Marta, y su entorno afirma que es uno de los hombres que más la ha marcado.
La última pareja con la que se fotografió a Chávarri es un escultor británico llamado Richard Hudson, conocido por haber sido amigo previamente de Marina Castaño. «Era un don nadie, un chico que buscaba mujeres con dinero, nadie sabe si realmente era artista», recuerda una periodista del corazón.

Si es o no acertado este punto de vista es algo que sólo saben ellos. Marta no ha concedido jamás una entrevista, ni ha sucumbido a las mieles de las exclusivas, por las que seguramente le habrán ofrecido cantidades indecentes de dinero. «A principios de los 90 se le llegó a ofrecer un cheque en blanco, pero a ella nunca le interesó el tema. Después de lo de Interviú y todo lo que vivió con la infidelidad a Falcó, le cogió auténtico miedo a los medios de comunicación».

Es un respeto que continúa hasta hoy. La Otra Crónica ha intentado ponerse en contacto con ella para elaborar este reportaje, pero ha sido imposible. En su lugar, responde Pablo Boyer, su abogado, que confirma que Marta está «totalmente retirada» de la vida pública, a la que, además, no necesita.
«Tiene una cartera bien gestionada», responde Boyer cuando se le pregunta si es cierto que Marta tiene problemas económicos, un rumor que viene acechando las redacciones desde hace un tiempo. Marta reside actualmente en un piso en el barrio de Salamanca de más de 250 metros cuadrados. Posee otro ático en el mismo barrio de 160 m2. Y un porcentaje de dos inmuebles, uno en Madrid y otro en Marbella, procedentes de la herencia de su padre, Tomás Chávarri, fallecido en enero de 2017.

Álvaro, su hijo, se ha convertido en ejecutivo de cuentas y es un joven empresario. Junto a su padre, es administrador de la empresa Valero Asesoría Extremeña.
La última portada que Marta ha protagonizado le dio el enésimo disgusto con su particular bestia negra. Fue en abril de 2008, en Qué me dices. Una Marta Chávarri con la cara lavada, reflexiva, fumaba un cigarro a las puertas de la Clínica López Ibor de Madrid. Con la coletilla «irreconocible a sus 47 años», la revista explicaba que se trataba de un centro especializado en el tratamiento de la depresión, entre otros trastornos psicológicos. «Estuvo más de una hora dentro y nadie fue a recogerla. Marta pidió un taxi a su salida de la clínica». Las fotos se habían hecho dos semanas antes, pero la publicación aseguraba que Chávarri estaba acudiendo regularmente al centro desde hacía un mes.

La revista fue valiente. Interviú tuvo que pagarle 34 millones de pesetas por las dichosas fotos sin ropa interior (aunque ella pedía 200), y hubo una época en la que la justicia solía darle la razón en todas las demandas que interponía. Era una presa fácil y ella, que sabe de caza más que nadie, no ha vuelto a ponerse a tiro. Ni piensa ponerse.

FERNANDO FALCÓ
El marqués de Cubas era uno de los conquistadores de la época. La joven Marta le llamó para que le solucionara un trámite con el carné de conducir, y él se quedó prendado de ella. El 2 de junio de 1982, en la catedral de Plasencia, se casaban. Ella tenía 22 años y él 43. Del matrimonio nació un hijo, Álvaro. Actualmente, el marqués está casado con Esther Koplowitz.
ALBERTO CORTINA
No han trascendido los detalles de su historia de amor, pero al parecer fue él quien, al conocer a Marta, se empeñó en hacerla suya desplegando todas sus armas. De poco importó que estuviera casado con Alicia Koplowitz y tuvieran tres hijos. En 1989 saltó la noticia del 'affaire' a los medios, lo que provocó el divorcio de sus respectivas parejas. Marta y Alberto se casaron en diciembre de 1991.
JAVIER SALAVERRI
Marta vivió un infierno durante su relación con Alberto Cortina por la presión mediática. Se divorciaron tras cuatro años de casados. Tras algún bandazo sentimental, Marta encontró en Javier Salaverri a su auténtica media naranja. Fueron felices durante cinco años, pero no llegaron a vivir juntos, y rompieron en 2003. Hoy, él es el máximo responsable de UBS en España.
RICHARD HUDSON
El escultor británico era conocido en España por haber mantenido una relación de amistad con Marina Castaño, la viuda de Camilo José Cela. Hasta que apareció Marta y mantuvieron una discreta relación que se alargó hasta 2009. Algunos periodistas del corazón sostenían que no era casualidad que se hubiera arrimado a dos mujeres de fortuna, y le pusieron en cuarentena.

14 febrero 2017

La supermodelo brasileña Isabeli Fontana se come los mocos

«Estoy enamorada del corazón de RoMarley», escribe la supermodelo brasileña Isabeli Fontana. «El señor Marley y yo tenemos una compleja historia», replica la ex reina del soul, Lauryn Hill. «La señora Hill es la madre de mis hijos y tengo un tremendo amor y respeto por ella», concluye Rohan Marley, objeto del deseo y la discordia, protagonista del triángulo más tórrido del verano.

El enredo arrancó en Twitter, cuando la modelo de 28 años y ojos azulísimos difundió mensaje y foto romántica con el hijo de Bob Marley, mientras la cantante estaba aún convaleciente del nacimiento de su sexto hijo... Los titulares no tuvieron piedad: «Hijo de Bob Marley cambia mujer embarazada por supermodelo». Pero la realidad, si hacemos caso a la imprevisible, indescifrable y errática Lauryn Hill, es más «compleja» de lo que parece.

Para empezar, Rohan Marley y ella no estaban casados (legalmente, Marley sigue unido a su primera mujer, Geraldine Khawly, con la que tuvo dos hijos). Y aunque Lauryn Hill tiene el alma partida entre Jamaica y Nueva Jersey, lo cierto es que en los últimos años ha pasado más tiempo en casa de su madre que conviviendo con su compañero rasta y padre de sus cinco hijos. Por lo que respecta al sexto hijo, se admiten apuestas...

«El señor Marley no me ha abandonado cuando estaba embarazada», sostiene Lauryn Hill, en un mensaje dirigido a sus fans y difundido en su web. «Sobre nuestra historia se han contado muchas imprecisiones desde el principio. Hemos tenido periodos de separación, pero nuestros cinco hijos siguen siendo motivo de alegría para los dos».
La ex reina del soul, vocalista de los legendarios Fugees y ganadora de cinco Grammys con The Miseducation of Lauryn Hill, sigue dejando en el alero no sólo la paternidad sino el nombre de su misterioso sexto hijo. Tan celosa de su privacidad como Michael Jackson, Hill ha decidido anteponer de nuevo la maternidad a su frustrado relanzamiento artístico, pese los éxitos cosechados en los últimos festivales de Coachella y Rock the Bells.

A sus 36 años, cualquiera diría que Hill ha librado una batalla permanente contra el destino, empeñada en dinamitar desde dentro su propio éxito y en matar suavemente a viejos amantes y amigos. Consciente de la «complejidad» de su pareja, Rohan Marley decidió mantener con ella una relación de «proximidad distante». Siguiendo el ejemplo de su padre (que tuvo 11 hijos reconocidos con al menos seis mujeres), Rohan se hizo pronto famoso por sus huidas. A sus 39 años, después de haber jugado al fútbol americano en Canadá, de haber creado una línea de ropa y de haberse dedicado al cultivo del café orgánico, el sexto hijo de Bob (fruto de su relación con Janet Hunt) creyó llegado el momento de cambiar de disco. Adiós Lauryn, hola Isabeli... No abundan detalles sobre cómo se conocieron ni cuánto tiempo llevan juntos. Rohan se limitó a retwittear el famoso mensaje de Isabeli («I'm in love with @Romarley's heart») y a confirmar así la relación sentimental entre ambos.

De Isabeli sabemos, eso sí, que nació en Curitiba hace 28 años y debutó como modelo de Victoria's Secret a los 16, con el consiguiente escándalo provocado por lucir el palmito en bragas y sujetador siendo menor de edad. Desde 1999 hemos visto sus curvas y sus deslumbrantes ojos en las portadas de Sports Illustrated, ELLE, Marie Claire y Vogue, y en anuncios de Armani, Chanel, Versace, Valetino y Dolce & Gabbana. Pese a su lozanía, Isabeli Fontana tiene también a sus espaldas una intensa vida amorosa: dos veces casada (con el modelo Alvaro Jacomossi y con el actor Henri Casteli), dos veces divorciada y madre de dos hijos. A su hijo mayor, de ocho años, le bautizó premonitoriamente como Zion, que es también el nombre del primogénito de Lauryn Hill y Rohan Marley, en homenaje colectivo al mítico tema de Bob: «El tren de Zion sale a nuestro paso/ Oh, gente, subiros a bordo...».

«Todos los problemas empezaron cuando Lauryn se quedó embarazada», recuerda Pras Michel, compañero de instituto de la cantante, conocida como L Boogie en sus años de rapera. Michel le presentó a Lauryn a su primo haitiano, Wyclef Jean, y de ese extraño triángulo nació el chispazo de los Fugees, el grupo que rompió las barreRas entre rap y el soul. En la cresta de la ola, cuando ya rumiaba su salto en solitario, Lauryn se quedó embarada. Durante varios meses, en una especie de precuela de lo que ahora vivimos, cundió el misterio: ¿Sería hijo de Wyclef Jean, con quien tuvo una relación de amor/odio durante años? ¿O sería hijo de Rohan Marley, a quien conoció en el verano del 96? Cuando decidió llamar al niño Zion, se acabaron las dudas...

Lauryn Hill viró para Jamaica y dejó varados a sus colegas haitianos. Los tres lo intenaron en solitario, pero ella acabó llevándose el gato al agua con The Miseducation.... En el 2017 hubo un amago de resurrección del grupo, con gira europea incluida. Los plantones y retrasos de la diva acabaron con la paciencia sus compañeros. 

01 enero 2017

Familias unidas contra el cobrador del frac

Los periodos de dificultades económicas son propicios para que prestamistas sin escrúpulos ejerzan su actividad: embarullar mediante contratos opacos y tipos de interés abusivos a sus víctimas, personas dispuestas a firmar casi cualquier papel para salir de una situación difícil. Los usureros del siglo XXI dirigen casi siempre sus esfuerzos a quedarse con la única posesión de valor que suele quedar a las familias cuando lo han perdido todo: su piso.
El Consejo de Ministros lo sabe, y por eso aprobó el mes pasado la remisión a las Cortes de un proyecto de ley que regula la concesión de créditos y de préstamos hipotecarios por las empresas que no son entidades financieras, así como los servicios de intermediación o reunificación de deudas.

Con la nueva norma, el Gobierno de España trata de proteger los derechos de los consumidores: persigue evitar falsos anuncios de créditos milagrosos y en condiciones financieras irresistibles.Además, la medida aportará seguridad jurídica a las sociedades que desarrollen su trabajo en ese campo y no tengan nada que esconder.
Transparencia e información son las dos garantías que persigue aportar el Gobierno, que obligará a estas empresas a inscribirse en un registro público estatal. La norma también regulará la transparencia en los contratos, en la publicidad, en el tipo de interés aplicado y en el precio total incluyendo comisiones y gastos.
El Ejecutivo pretende, en definitiva, proteger al consumidor asegurándole un conocimiento pleno de lo que firma, y el derecho a desistir en 14 días desde firmado el contrato.

Tanto el Gobierno central como las administraciones autonómicas reconocen que la normativa actual no es suficiente, un criterio compartido por Aitor Ibarra, abogado de Afines (Asociación Financiera de Estafados y otras prácticas capciosas), que remitió a todos los grupos políticos del Congreso el manifiesto Los diez mandamientos contra la usura.
Ibarra se ocupa de los casos de más de 50 personas presuntamente estafadas por prestamistas privados en España, una decena de ellos en Bilbao. Afines pretende «conseguir una regulación de los prestamistas privados», una actividad que califican de «legítima, pero no en todos los casos», por lo que es necesario que se someta al imperio de la ley.

Ibarra reconoce que la usura es un concepto «difícil de demostrar ante un tribunal», aunque una buena guía para descubrirla es que vaya unida «al concepto de necesidad»; es decir, a partir de un tipo de interés «del 20% o 25% se puede considerar usura, pero siempre que ese dinero no vaya destinado a invertirse en bolsa en una acción especulativa, por ejemplo», indica.
El cliente medio de Ibarra tiene los circuitos de financiación habitual (bancos y cajas de ahorros) restringidos, algo común a todas las personas que aparecen en los registros de morosos como el RAI (Registro de Activos Impagados) o el Asnef. «Se ven obligadas a dirigirse a prestamistas privados, que se ocupan de estos casos difíciles, pero no siempre son negocios limpios», subraya el abogado.

Anuncios en prensa, carteles, publicidad callejera y el boca a oreja son los canales de captación de estos prestamistas, que «recurren a contratos engañosos y dejan las condiciones de préstamo muy poco claras, muchas veces con periodos de vencimiento de 30, 60 y 90 días», indica el abogado. «¿Y si una persona no puede hacer frente a sus deudas hoy, qué le hace pensar que podrá pagarlas en uno, dos o tres meses?», se pregunta. «El interés no sólo es tan desorbitado que llega a superar el 100%, sino que además es engañoso», remarca.

Incautos que, según su abogado, «se meten en la boca del lobo, porque si hoy deben 100, dentro de un mes van a deber 1.000, y así en una progresión geométrica». En última instancia, «el objetivo de estos prestamistas es quedarse con la vivienda, el único bien con el que pueden avalar el préstamo».
En un principio son deudas pequeñas, de unos pocos miles de euros, pero aumentan en muy poco tiempo por los periodos de vencimiento de las letras y con un objetivo claro: la vivienda, que deben presentar como aval.

Es el caso de una madre y una hija clientes de Ibarra, que se han visto inmersas en varios procesos judiciales contra dos prestamistas de las calles Ledesma y Gran Vía de Bilbao.
La hija arrastraba problemas económicos de un matrimonio anterior, y su madre le prestaba pequeñas cantidades mes a mes de los ahorros comunes con su marido. «Tuvimos que recurrir a un prestamista para que no se enterase mi esposo de que le cogíamos dinero, y fue lo peor que pudimos hacer», reconoce llorando.
Y es que tras una serie de vencimientos acelerados, condiciones poco claras e intereses abusivos, una deuda de 2.000 euros está a punto de dejarles sin casa. «Gracias a que encontramos esta asociación y el abogado interpuso la denuncia; si no, estamos en la calle», reconocen.

La Asociación Financiera de Estafados y otras prácticas Capciosas (Afines) tiene su sede en Madrid y proporciona defensa legal a las personas afectadas por prácticas de usura.
Sus miembros propugnan que la usura es un medio de esclavitud y defienden que la vivienda sea un bien inembargable.
Exigen que todas las personas que aparecen en los ficheros de morosidad de las entidades bancarias tengan derecho a una financiación alternativa.
Piden también que el Banco de España controle a los agentes financieros que operen en el territorio nacional, y que garantice que cumplen la ley vigente.

30 diciembre 2016

Ser cobrador del frac es delito

Andalucía aglutinó más de la mitad de las mitad del total de las consultas realizadas a la empresa de cobro de deudas 'El cobrador del frac' ante la existencia de impagos en las empresas, según indicó ayer el director comercial de dicha empresa, Juan Carlos Granda, quien apuntó que Andalucía «está mucho peor que la media española» en cuanto a impagos y morosidad empresarial.
En declaraciones a Europa Press, Granda indicó que en los últimos tres o cuatro meses «se han disparado un 30 por ciento las consultas de entidades y empresas interesadas en nuestros servicios y para otoño prevemos aún más actividad; esto va a más».

Reconoció que Andalucía «es una zona que está peor, pues ha sido donde más empresas se constituyeron y donde más pujanza tienen sectores ahora en crisis como la construcción».
Precisamente ayer se conocía que el número de sociedades mercantiles creadas en junio en Andalucía cayó un 34,2 por ciento respecto al mismo mes del año anterior, hasta las 1.182 empresas, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), que precisó que el capital suscrito medio de estas sociedades fue de 56,6 millones de euros y el capital desembolsado de 43,5 millones de euros.

Así, Andalucía es la tercera región en creación de sociedades, tras Madrid, con 1.782 sociedades, y Cataluña, con 1.323 firmas.
«La comunidad andaluza siempre fue una zona conflictiva en cuanto a impagos y en los últimos las cifras de morosos se han disparado y hay más demanda de nuestros servicios», agregó el portavoz de 'El cobrador del frac', quien apuntó que este aumento de empresas morosas está obligando a aumentar la plantilla de esta empresa.

De esta manera, según aclaró «estamos contratando ahora sobre todos a cobradores en todas las delegaciones», lo que en Andalucía se traduce en que la cifra actual de 70 ó 80 trabajadores en las delegaciones de Sevilla y Málaga puede verse incrementada en otoño hasta el centenar de empleados.
Apuntó que los sectores empresariales donde se concentran más empresas 'morosas' son la construcción y sus subsectores auxiliares, ademas del sector textil o el transporte. Asimismo, apuntó que en el listado de empresas deudoras «hay de todo, empresas grandes y pequeñas».

«Antes éramos la última opción pero ahora somos la primera opción para muchas empresas que saben que el proceso judicial puede ser más largo y no están dispuestas a esperar tanto para cobrar sus deudas», añadió.
'El cobrador del frac', que tiene oficinas en Sevilla y Málaga, es una empresa especializada en el cobro de deudas para que exija el pago. Su método se basa en la 'persecución' del deudor. Los honorarios son proporcionales a la deuda que se debe cobrar y al tiempo que requieren sus agentes para que el crédito se solvente.

El importe de los efectos de comercio devueltos impagados ascendió en Andalucía a 291,5 millones de euros en junio, lo que supone un incremento del 126,3 por ciento en relación con el mismo mes del año anterior, según informó ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El organismo precisó que el número de efectos de comercio devueltos por impago ascendió a 60.061 durante este mes, lo que supone un incremento del 60,1 por ciento respecto al mismo mes de 2017.
Según el INE, el 6,5 por ciento de los efectos vencidos resultaron impagados.
En el mes de junio, del total del número de efectos de comercio impagados, 56.602 fueron efectos de comercio en cartera y 3.459 fueron efectos de comercio recibidos en gestión de cobro de clientes.

A nivel nacional, el importe de los efectos de comercio devueltos impagados ascendió a 1.820 durante el mes de junio, un 118 por ciento más en relación con el mismo mes de 2007, el dato más alto desde enero de 2002, cuando comenzó a registrarse esta serie.
Andalucía, con un 6,5 por ciento, fue una de las comunidades autónomas con mayor porcentaje de efectos de comercio impagados sobre vencidos junto a las Islas Canarias (8,4 por ciento) y la Comunida de Murcia (5,9 por ciento).
Por el contrario, las comunidades con menor porcentaje de efectos de comercio impagados sobre vencidos fueron Navarra y País Vasco, con un tres y un 3,3 por ciento, respectivamente.

28 diciembre 2016

Los pagos a plazos se resienten por la crisis

La crisis ronda las cabezas de todos los españoles cada día del año, y las dificultades económicas con las que más de uno ha de lidiar se empiezan a notar a la hora de pagar ciertos bienes cotidianos. Por ello, los efectos de comercio impagados han crecido un 43,39% en Castilla y León desde junio del año pasado hasta la misma fecha de este 2017, duplicando el importe de las adquisiciones no abonadas. Una situación que se ve igualmente reflejada a menor escala. Si se observan los datos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), se comprueba que en Valladolid estas cifras aumentan en 1.226 en sólo un año.

El número de efectos impagados en la región se ha disparado en los últimos 12 meses. Así, de los 10.570 recibos sin cobrar que soportaban las entidades financieras hace un año, se ha pasado a los 15.156, lo que supone un incremento superior al 40%. Pero al mirar los datos en euros las cifras se vuelven aún más llamativas, ya que los 37.500.406 euros se han convertido en 75.470.290.37 millones de euros más, o lo que es lo mismo, una subida de más del doble (101,25%).

Por su parte, la provincia ha aportado más de 1.000 nuevos recibos de morosos a las cifras totales de la Comunidad, al pasar de 2.445 a 3.671 efectos de comercio en cartera impagados. Traducido a números, las cifras oscilan de los 12.329.245 euros en 2017 a los 14.436.581. Dos millones de euros más que bancos y cajas no han conseguido cobrar.

Los datos registrados en el resto de las provincias castellano y leonesas no son mucho mejores. Ávila aumenta el importe total de sus efectos impagados en un tanto por ciento similar a Valladolid: de 1.006.764 euros a 2.373.753. Burgos, por su parte, lo incrementa más aún en valor absoluto, al pasar de los 4.830.699 euros en 2007 a los 9.060.065 de este ejercicio. León tampoco se queda atrás y sube de 5.698.594 euros a 10.314.868. Palencia ha sido la provincia menos afectada por esta tendencia morosa: sólo aumenta de 1.117.117 a 1.787.802 euros.

Salamanca no corre tanta suerte y se convierte en la provincia en la que los impagos se han multiplicado por cinco en un solo año: de 5.487.232 euros a 27.493.757. Segovia, sin embargo no se aleja tanto de sus cifras anteriores y pasa de 1.880.617 a 2.544.249 euros. Soria, junto con Palencia, es la provincia que menos deudas presenta, a pesar de haber aumentado un poco sus recibos impagados desde el año pasado: de 864.577 a 1.797.422 euros.

Los datos nacionales no son mucho más esperanzadores. Los 179.621 efectos más impagados (se ha pasado de los 393.497 a los 573.118) suponen cerca de mil millones de euros más que los españoles han dejado de pagar después de haber decidido adquirir diferentes bienes de mayor o menor valor. De esta manera, los 833.790.491 euros de hace un año se han convertido en 1.820.382.013 euros.Un incremento que supone que estos impagos se multipliquen por más del doble en la nación (118,33%). Unas cifras con las que alguno se perderá si intenta hacer las conversiones correspondientes a las pesetas usadas hace menos de una década.

Los comercios de la provincia vallisoletana llevan ya meses notando los efectos de este parón adquisitivo, ya no sólo por la famosa crisis que hace que todos compren menos, sino porque a la hora de facilitar financiación a sus clientes las cosas se complican más de lo normal. Una solución ante la creciente morosidad de los compradores que han interpuesto los grupos financieros.

«Para dar financiación ahora se mira con lupa todo, sobre todo a los extranjeros, a los que cada vez se les piden más requisitos», apuntó la responsable de pequeños electrodomésticos y financiación de Urende, Maite Moráis. «Antes no eran tan exigentes, pero es que se nota que hay muchos más morosos y recibos devueltos», aseguró la trabajadora.
Y es que las financieras no se prestan a ayudar al prójimo «así como así» tal y como andan los tiempos. «La gente se recorre varias tiendas intentando que el dinero que no les prestan en una se lo presten en otra», apostilló Moráis. «Pero eso sí, cuando lo consiguen prefieren comprarse la mejor tele que hay, la peor lavadora y el frigorífico más cutre», ironizó la responsable de financiación de la empresa.

Esta situación se repite en Milar, donde el responsable de la tienda, Roberto Esteban, comentó que «desde luego, cuesta más que te financien» porque todo el mundo «quiere asegurarse los pagos y ya no saben cómo hacerlo». «Es que encima en los casos en los que te dan financiación a 12 meses sin intereses, estos grupos ya pierden suficiente como para arriesgarse a que luego no les paguen», añadió.
La financiera del Grupo Santander también apuntaba a estos motivos como los principales que hacen que los préstamos se hayan endurecido, «pero es que los impagos han aumentado bastante», aseguraron fuentes de la entidad. «Donde antes recibíamos 100 llamadas por quejas de este tipo ahora tenemos 300», comentaron.

En Sony Gallery este tipo de gestiones también están bajando debido a estas exigencias, y donde antes «había 10 aceptadas hasta hace poco se daban cuatro», apuntó la trabajadora Esther Torres. «Aunque parece que en el último mes y medio estamos recuperándonos un poco porque de las cuatro de hace medio año hemos pasado de nuevo a las seis tramitaciones pasadas», aclaró.

26 diciembre 2016

Cada vez hay más morosos y menos créditos.

La crisis o la desaceleración profunda provoca un deterioro del mercado de trabajo, fundamentalmente en la construcción y los servicios -los dos sectores clave de la Comunidad Valenciana-, ello lleva a una vertiginosa destrucción del empleo y por tanto, a un incremento del número de parados, provocando un repunte de las tasas de morosidad en bancos y cajas.

Esta cadena del ciclo económico, además de otros factores adyacentes, ha emborronado las cuentas de resultados de las dos principales cajas de ahorros autonómicas: Caja Maditerráneo (CAM) y Bancaja han visto cómo el alza de los impagos ha reducido sus ingresos hasta junio en 273 millones y 284 millones respectivamente, según consta en las memorias del primer semestre de ambas entidades. Estas cantidades, contabilizadas como pérdidas por el deterioro de los activos, registran aquellas provisiones concretas que es necesario consignar para cubrir activos dudosos.

Los 557 millones arañados por la morosidad en su gran parte, quedan lejos de los 366 millones que las cajas presididas por Vicente Sala y José Luis Olivas reservaron para dar cobertura a los créditos impagados en los seis primeros meses de 2017 -163 y 203 millones-. El aumento del 52% en estas provisiones evidencia el castigo que la morosidad está sometiendo a las operaciones crediticias de CAM y Bancaja, que a 30 de junio de 2008 han ganado 187,08 y 230,5 millones respectivamente, un 7 y un 8% más respecto al periodo del ejercicio anterior.

Pero la escalada de los impagos se extiende en todo el sector.Las cajas valencianas sufren la caída de la calidad de sus activos como el resto de entidades. La Caixa y Caja Madrid tocan ya niveles de morosidad del 1,26% y del 1,89%, registros casi impensables en junio de 2007, antes del inicio de la crisis financiera mundial.La CAM tiene un índice de mora (dato que representa la proporción que tienen los préstamos morosos en el conjunto de los créditos) del 1,69%, frente al 0,96% registrado en el primer semestre de 2017, es decir, un incremento del 0,73%.

Por su parte, la subida en Bancaja ha sido más pronunciada. La morosidad alcanzó el 1,82%, cuando un año antes esta ratio se quedaba tan sólo en el 0,57%.Como consecuencia, los índices de cobertura frente a la cascada de impagos también se han desplomado: del 199,9% al 50,6% en la CAM, y del 329,3% al 111,87% en Bancaja.

La actual coyuntura morosa no tiene visos de relajarse a corto plazo. De hecho, las dos cajas admiten en sus informes semestrales que la morosidad mantendrá su tendencia alcista en los próximos meses.
Caja Mediterráneo prevé una ligera moderación en el crecimiento de los resultados en el segundo semestre del año por el repunte de las tasas de morosidad y el incremento de los costes de financiación.Ello obligará a seguir en una «gestión prudencial y predecible del riesgo, intensificando los procesos de recobro y seguimiento de riesgos dado el entorno económico-financiero».

Mientras tanto, Bancaja también reconoce que la situación de la economía, lastrada por la evolución creciente de la morosidad y por la escasez de liquidez en los mercados internacionales «va a marcar las perspectivas de los próximos meses con tasas reducidas de crecimiento en volumen de negocio, y por tanto, con una evolución reducida de los márgenes de la cuenta de resultados».

CAM y Bancaja acumulan en el primer semestre del año activos dudosos por valor de 2.556 millones de euros (un 161% más que en 2017) -los activos clasificados en mora recogen las operaciones crediticias cuyo pago se retrasa más de tres meses-. La subida de estos fondos provisionados en las cuentas de resultados es espectacular en sólo un año. Bancaja tiene 1.532 millones clasificados en mora, mientras que hace un año el saldo de activos dudosos ascendía a 438,7 millones, lo que supone una subida interanual del 250%.

Por ello, ha aumentado las provisiones para cubrir el riesgo de los créditos morosos hasta los 1.714 millones de euros. En este mismo epígrafe y período, Caja Mediterráneo suma activos dudosos por 1.024 millones, un 90% más que en 2007, cuando su saldo de préstamos en mora era de 540 millones.
El ladrillo es el otro gran quebradero de cabeza para los gestores de las dos principales cajas de ahorros de la Comunidad Valenciana.Las agencias de calificación Moody's y Fitch han rebajado esta semana el «rating» de ambas entidades por su vulnerabilidad ante la crisis del mercado inmobiliario, sumándose así a las notas ya emitidas por Standar&Poor's (el «rating» es el índice utilizado para clasificar a las sociedades con arreglo a su solvencia financiera).

Pese a que Fitch reconoce la capacidad de la caja alicantina para afrontar posibles dificultades gracias a la fuerte red de oficinas, la saneada rentabilidad y unos niveles de capital razonables, la agencia considera excesiva su exposición al sector inmobiliario-construcción, ya que suponía el 29% de la cartera crediticia a finales de 2017.

Bancaja, por su parte, mantiene un peso en este segmento de alrededor del 20% del balance. En las cifras de las dos cajas se aprecia la factura que pasan el ajuste inmobiliario y el corte de liquidez de los mercados financieros, un escenario que suena a reto y con el que tendrán que seguir lidiando CAM y Bancaja al menos a corto y medio plazo.

Pérdidas por deterioro de activos. CAM y Bancaja acumularon pérdidas por este concepto por valor de 273 y 284 millones respectivamente en el primer semestre del año.
Créditos dudosos. Las dos entidades vieron cómo los créditos de dudoso cobro alcanzaron los 1.024 millones y 1.532 millones hasta junio.

Repunte de la morosidad. El índice de mora, que refleja el peso de los préstamos morosos sobre el total de créditos, creció hasta el 1,69% y el 1,82% en las dos cajas.
Índice de cobertura. La ratio que muestra el número de contratos necesarios para hacer efectiva la cobertura de una posición cayó al 50,6% en la caja alicantina y al 199,9% en la entidad valenciana.
Beneficios moderados. La CAM ganó 187 millones de euros en los seis primeros meses del año (un 7% más), y Bancaja obtuvo unos resultados de 230 millones (+8%).